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Expertos analizaron los desafíos que enfrentarán las organizaciones ante el nuevo escenario regulatorio

La entrada en vigencia de la nueva Ley de Protección de Datos Personales el próximo 1 de diciembre, el creciente uso de inteligencia artificial y las nuevas obligaciones en materia de ciberseguridad fueron los ejes centrales del webinar “Protección de Datos y Gobernanza de la IA”, organizado por BH Compliance.

La conversación fue moderada por Susana Sierra, CEO de BH Compliance, y contó con la participación de María Luisa Acuña, Managing Director y Cybersecurity Lead de Accenture Chile; Guillermo Carey, socio de Carey; y Juan Ignacio Alarcón, Jefe de la División Jurídica de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI).

En la apertura, Susana Sierra destacó que la gobernanza de la inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales desafíos para las organizaciones. Señaló que la discusión ya no pasa por si las empresas utilizarán IA, sino por cómo hacerlo de manera responsable, transparente y alineada con principios de rendición de cuentas. En ese contexto, explicó que la protección de datos personales y la ciberseguridad son pilares fundamentales para construir una gobernanza efectiva de la IA y enfrentar los riesgos asociados a estas nuevas tecnologías.

 

La ley exige un cambio cultural, no solo documental

Desde una mirada legal y de cumplimiento, Guillermo Carey enfatizó que la nueva normativa representa un cambio de paradigma para las organizaciones. A diferencia de la legislación anterior, la nueva ley se basa en principios y exige una gestión activa y permanente de los datos personales, obligando a las empresas a desarrollar una verdadera cultura del dato.

Entre los principales desafíos identificados, destacó la necesidad de mapear los tratamientos de datos existentes, identificar las bases de licitud que justifican su uso, implementar mecanismos para garantizar el ejercicio de los derechos de los titulares -como el acceso, la rectificación, la oposición y la supresión de sus datos- y establecer estructuras de gobernanza que involucren a toda la organización.

Guillermo también recalcó que esta no es una tarea exclusiva de las áreas legales o de compliance. A su juicio, el liderazgo debe provenir desde el directorio y la alta administración, impulsando los recursos, procesos y cambios culturales necesarios para cumplir con las nuevas exigencias regulatorias.

 

La importancia de construir confianza con el regulador

Juan Ignacio Alarcón abordó los desafíos desde la perspectiva regulatoria y destacó que uno de los principales cambios de la nueva Ley de Protección de Datos Personales es la creación de una agencia especializada, encargada de fiscalizar y promover una cultura de protección de datos entre las organizaciones. Señaló que esta institucionalidad será clave para acompañar la implementación de la normativa y generar criterios consistentes para su aplicación.

A partir de la experiencia de la ANCI, sostuvo que el cumplimiento efectivo depende de construir una relación de confianza entre reguladores y organizaciones. Explicó que las agencias de ciberseguridad y protección de datos regulan conductas, no mercados, por lo que el reporte de incidentes resulta clave para comprender los riesgos, fortalecer la inteligencia de amenazas y orientar acciones preventivas. Enfatizó que el objetivo no es sancionar por sancionar, sino promover mejores estándares de protección, fortalecer la resiliencia digital y facilitar el cumplimiento.

Además, destacó el proceso de calificación de más de 1.150 Operadores de Importancia Vital (OIV) y la creación de una plataforma para el reporte de incidentes en el marco de la implementación de la Ley Marco de Ciberseguridad. Asimismo, adelantó que se buscará coordinar el trabajo entre ambas agencias para simplificar las obligaciones de las organizaciones, evitando reportes duplicados mediante una ventanilla única para la notificación de incidentes.

 

Del cumplimiento a la gestión de riesgos

Desde una perspectiva práctica, María Luisa Acuña llamó a las organizaciones a ver la nueva legislación como una oportunidad para fortalecer sus modelos de gestión y avanzar desde una lógica centrada en el cumplimiento regulatorio hacia una gestión basada en riesgos.

Destacó que los datos personales se han transformado en uno de los activos más valiosos de la economía digital y que su protección debe abordarse desde una mirada integral, considerando personas, procesos y tecnología. Advirtió que hoy los datos están distribuidos en múltiples sistemas, equipos y proveedores, por lo que el desafío no es solo tecnológico, sino también organizacional y de gestión del cambio.

Entre sus recomendaciones, enfatizó la importancia de incorporar la privacidad desde el diseño, involucrar tempranamente a los responsables de protección de datos en los proyectos de negocio y priorizar las iniciativas según los riesgos que representan para las personas y la organización.

 

Inteligencia Artificial: El próximo gran desafío de Gobrnanza

En el espacio de conversación final, los panelistas coincidieron en que la expansión acelerada de la IA está generando nuevos desafíos para las organizaciones. Más allá del cumplimiento normativo, la discusión se centró en cómo las empresas gestionan sus datos, evalúan riesgos y mantienen el control sobre información que está siendo procesada por plataformas tecnológicas externas.

Los expositores plantearon que la protección de datos, la ciberseguridad y la gobernanza de la IA ya no pueden abordarse como materias separadas. Por el contrario, forman parte de una misma conversación estratégica que impacta directamente la competitividad, la confianza y la sostenibilidad de las organizaciones en el largo plazo.

Producido por Webit Studios